lunes, 21 de junio de 2010

Bloody milk

En mi casa, la única persona que bebe leche es mi abuela. Para desayunar y para cenar. La verdad es que prácticamente es lo único que come.

La nueva leche que bebe tiene en la portada una especie de eritrocitos. He llegado a la conclusión de que mi abuela, a sus casi noventa años, ha dejado de sintetizar sangre, y ha tenido que empezar a consumirla. Asi es que su nueva forma de burlar a la muerte comienza con ingerir esta sangre sintética (o no sintética). Aquí está el cartón en cuestión:


Por ahora no estoy demasiado intranquilo, hay cartones en el garage para toda la semana. El problema aparecerá cuando no controlemos el ritmo de reposición, y aparezca en mi abuela un síndrome de abstienencia vampírico. Bueno, si eso ocurre yo estaré en Barcelona.

1 comentario:

  1. "La abuela vampira" sería un buen relato.
    Sin ofender, pero tu abuela se parece a esas abuelitas entrañables de las pelis de miedo que al final se acaban subiendo por las paredes con ganas de chupar sangre o comer cerebros.

    Mientras abras el brick y el líquido sea blanco, no hay problema.

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